Procrastinación

A menudo se confunde la procrastinación con la pereza o la falta de disciplina, pero para muchas personas es algo más complejo que eso. Puede darse cuando una tarea resulta abrumadora, conlleva una gran carga emocional, resulta aburrida, es incierta, tiene mucho en juego o está ligada a la presión de tener que hacerla a la perfección. Es posible que quieras ponerte manos a la obra y, aun así, te encuentres evitándola.

La procrastinación es frustrante porque suele crear un círculo vicioso: cuanto más se pospone algo, más pesado resulta, y cuanto más pesado resulta, más difícil resulta empezar. Con el tiempo, eso puede provocar culpa, estrés, autocrítica y la sensación de estar siempre atrasado.

Cómo se puede sentir la procrastinación

La procrastinación puede manifestarse de diferentes maneras. Quizás te des cuenta de que:

  • posponer tareas que sabes que son importantes
  • esperar a que la presión sea lo suficientemente intensa como para obligar a actuar
  • hacer cosas más pequeñas y fáciles en lugar de lo que realmente hay que hacer
  • sentirse paralizado al intentar empezar
  • decirte a ti mismo que empezarás más tarde y luego repetir el mismo patrón
  • sentirse culpable por eludir la tarea
  • darle demasiadas vueltas a la tarea en lugar de ponerme a ella

Para algunas personas, la procrastinación se parece a una distracción. Para otras, se parece más a una forma de evasión, al perfeccionismo o a un bloqueo mental.

Motivos habituales por los que la gente pospone las cosas

La procrastinación puede deberse a muchas razones, entre ellas:

  • sentirse abrumado por la magnitud de la tarea
  • miedo a hacerlo mal
  • perfeccionismo
  • falta de claridad sobre por dónde empezar
  • aburrimiento o falta de interés
  • resistencia emocional
  • presión por rendir
  • agotamiento, estrés o falta de energía

A veces, el problema no es la tarea en sí misma, sino lo que representa: el juicio, el riesgo, el esfuerzo, el fracaso, la exposición o la posibilidad de no estar a la altura de las propias expectativas.

Señales de que la procrastinación podría estar afectándote

Es posible que estés sufriendo de procrastinación si a menudo te encuentras en las siguientes situaciones:

  • dejar las cosas para el último momento
  • sentir ansiedad por las tareas que no estás haciendo
  • que requiere urgencia para poder empezar
  • pasar mucho tiempo «preparándose» en lugar de ponerse manos a la obra
  • evitar las tareas que parecen importantes o que definen
  • culparte a ti mismo por no haber hecho las cosas antes
  • sentirse atrapado en un círculo vicioso de evasión y culpa

Por qué puede resultar tan difícil dejar de postergar las cosas

Una de las razones por las que la procrastinación es tan difícil de superar es que eludir las cosas puede proporcionar un alivio a corto plazo. Cuando no empiezas la tarea, escapas temporalmente de la presión que conlleva. El problema es que ese alivio no suele durar. La tarea sigue ahí y, a menudo, se vuelve cada vez más pesada en tu mente.

Por eso, la vergüenza rara vez es la solución para la procrastinación. Una autocrítica severa puede generar más presión, pero no necesariamente más acción. A menudo, lo que más ayuda es comprender qué es lo que hace que la tarea resulte tan difícil de afrontar en primer lugar.

Pequeños consejos para superar la procrastinación

La procrastinación suele manifestarse reduciendo la resistencia, aliviando la presión y haciendo que la tarea resulte más accesible.

Algunas cosas que pueden ayudar:

Reduce el punto de partida

A menudo, lo más difícil es empezar. Intenta reducir el primer paso hasta que te parezca casi demasiado pequeño como para resistirte.

Especifica qué es lo que está bloqueado

Pregúntate:

  • ¿No sé por dónde empezar?
  • ¿Me da miedo hacerlo mal?
  • ¿Te parece que esta tarea es demasiado grande?
  • ¿Estoy más agotado de lo que pensaba?

A veces, resulta más fácil superar el bloqueo una vez que se le pone un nombre claro.

Deja de esperar a sentirte totalmente preparado

A menudo se sobrevalora la importancia de estar preparado. Muchas tareas solo se vuelven más fáciles una vez que empiezas, no antes.

Ten cuidado con el perfeccionismo encubierto

Si sigues posponiendo las cosas hasta que puedas hacerlas de forma ideal, perfecta o de una sola vez, es posible que el perfeccionismo sea lo que esté provocando ese retraso.

Sé menos duro contigo mismo

La vergüenza suele agravar la tendencia a eludir la situación. Un tono más sincero y comprensivo puede facilitar que la persona vuelva a participar.

La procrastinación no significa que no te importe

Muchas personas tienden a posponer sobre todo aquellas cosas que más importan. Esto puede resultar confuso, pero tiene sentido. Las tareas importantes suelen conllevar más presión, más carga emocional y más miedo a no hacerlas bien. Luchar contra la procrastinación no significa necesariamente que seas perezoso. A menudo, significa que hay algo en la tarea que la hace parecer más pesada de lo que parece desde fuera.

Cómo puede ayudarte Abby

Abby puede ayudarte a analizar la evasión, el perfeccionismo, la presión y los bloqueos emocionales que subyacen a la procrastinación. A veces, expresar ese patrón con palabras puede facilitarte comprender por qué te sientes estancado —y qué podría ayudarte a avanzar.

Motivos habituales por los que las personas buscan ayuda

Las personas buscan ayuda por muchas razones diferentes: desde el estrés y la ansiedad hasta los problemas de pareja, el duelo y la autoestima. Analizar estos temas puede ayudarte a comprender mejor lo que sientes y los tipos de dificultades a las que se enfrentan muchas personas.

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