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La rueda de las emociones

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La rueda de las emociones

«Bien» y «estresado» suelen ser palabras provisionales. Toca la rueda, empieza por el centro y ve avanzando hacia fuera hasta que encuentres una palabra que realmente encaje. Nombrar el sentimiento es el primer paso para hacer algo al respecto.

FelizJuguetónContenidoOrgullosoAceptadoOptimistaAgradecidoSorprendidoSorprendidoDesorientadoAsombradoIlusionadoMalAburridoEstresadoA toda prisaCansadoTemerosoAsustadoAnsiosoInseguroRechazadoAmenazadoDébilEnojadoDecepciónHumilladoAmargoLocoFrustradoLejanoIndignadoDesaprobadorDecepcionadoRepelidoIncómodoTristeSolitarioHeridoCulpableDeprimidoEl dueloVulnerable¿Cómo se hace¿Qué siento?
Toca la ruedaEmpieza por el anillo que te resulte más cercano: feliz, triste, enfadado, asustado, sorprendido, asqueado o simplemente mal. A continuación, ve tocando hacia fuera para encontrar la palabra concreta. Aparecerá aquí con su significado habitual y dónde puedes profundizar en ella.

¿Qué es la rueda de las emociones?

La rueda de las emociones es una herramienta desarrollada por la terapeuta Gloria Willcox en 1982 para ayudar a las personas a pasar de estados emocionales vagos a otros más precisos. En el centro se encuentran unas cuantas emociones básicas. Cada anillo hacia el exterior es más específico, de modo que «mal» puede convertirse en «estresado», y «enfadado» puede resultar ser «decepcionado», lo cual es un problema diferente con una solución diferente.

Los psicólogos denominan a esta habilidad subyacente «granularidad emocional», y al acto de poner nombre a lo que se siente, «etiquetado emocional». Las investigaciones han demostrado que expresar los sentimientos con palabras reduce la actividad de la amígdala, el sistema de alarma del cerebro. En pocas palabras: la palabra adecuada alivia un poco la intensidad de la emoción.

Cómo utilizarlo

  1. Empieza por el centro. Elige la emoción fundamental que te parezca menos errónea.
  2. Toca hacia fuera. Lee las palabras concretas de esa sección y fíjate en cuál te llama la atención. Tu cuerpo suele reaccionar ante la correcta.
  3. Haz algo con esa palabra. Dila en voz alta, escríbela o cuéntasela a alguien. Un sentimiento al que se le ha puesto nombre se puede manejar de una forma que uno sin nombre no permite.

Preguntas frecuentes

¿La rueda de las emociones tiene base científica?

La rueda en sí misma es una herramienta práctica, no un instrumento clínico, pero la habilidad que desarrolla está bien estudiada. Las investigaciones sobre la identificación de las emociones demuestran que nombrarlas reduce de forma cuantificable su intensidad, y que una mayor granularidad emocional está relacionada con una mejor regulación de las emociones.

¿Quién creó la rueda de las emociones?

La terapeuta Gloria Willcox publicó la rueda de los sentimientos original en 1982. Existen muchas variantes, entre ellas la rueda de las emociones de Robert Plutchik, que ordena las ocho emociones primarias según su intensidad. Esta versión se basa en el esquema de Willcox.

¿Y si ninguna de las palabras encaja?

Elige la opción menos errónea y explica qué es lo que no te cuadra de ella. «Es como el resentimiento, pero más sutil» ya es una descripción precisa. Esa diferencia entre la palabra y lo que sientes es una información útil, y precisamente el tipo de cosas en las que Abby se destaca a la hora de ayudarte a aclararlas.

¿Puedo utilizarlo con niños?

Sí. Las ruedas de las emociones se utilizan constantemente en las aulas y en la terapia familiar. Con los niños más pequeños, quédate en el anillo interior y deja que sean ellos quienes señalen.

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